En Otoño empieza el movimiento en las zonas olivareras, es el momento de empezar a recolectar aquellas variedades que han llegado a su punto óptimo de maduración. También coincide con las condiciones climáticas que pueden hacer proliferar enfermedades en nuestro cultivo y condicionar los años posteriores.

Es importante tener un buen control de las enfermedades con aplicaciones a base de cobres de Manica cuando se empiezan a dar las condiciones. Sobre todo después de recolectar, ya que se generan muchas vías de entrada para diferentes patógenos, poniendo en especial atención los sistemas super-intensivos donde la maquinaria genera muchas heridas en los olivos.

Los cobres Manica son idóneos para cicatrizar estas posibles heridas, gracias a su gran efecto de choque, que es lo que se necesita en este momento para actuar eficazmente. Cabe destacar que estos tratamientos post-cosecha son imprescindibles si hay incidencia de tuberculosis del olivo (Pseudomonas savastanoi), en la finca o en zonas próximas.

MANIFLOW es el producto que mejor encaja en esta estrategia. MANIFLOW ha demostrado ser el producto con más efecto de choque, más selectivo y de gran eficacia además de la gran persistencia, convirtiéndolo en un producto único en el mercado.

Para ampliar la información sobre los ensayos realizados o cualquier otra cuestión, póngase en contacto con nuestro distribuidor de la zona o con el servicio técnico en info@manicacobre.com.